Llegué a Cemelia a mis 44 años, después de un largo camino de búsqueda.
El lipedema me acompañó desde mi pubertad, aún sin tener sobrepeso, mis piernas de veían desproporcionadas con respecto al resto de mi cuerpo.
Atravesé tres hermosos embarazos y los cambios hormonales hicieron que el aspecto y los síntomas fueran empeorando.
A pesar de ser muy activa, realizar actividad física y alimentarme sanamente, se me hacía muy difícil ver cambios.
La doctora Priscila y su gran equipo de trabajo me acompañaron en la decisión de la cirugía que cambió mí vida.
Me sentí cuidada y acompañada en todo momento.
¡Ya voy por mi semana 7 de recuperación y con 5 Kg menos de adiposidad lipedematosa, me siento espléndida! ¡Gracias a todo el Equipo de Cemelia!
Hace 6 meses de mi operación y realmente me cambiaron la vida! No tengo más dolores que me limitaban en muchos momentos de mi vida cotidiana. Son el mejor equipo médico! Su profesionalismo y calidez humana son claves en el proceso y la recuperación. Gracias por devolverme calidad de vida ❤️
Mi historia con el lipedema no empezó de un día para el otro. Fueron años de incomodidad, de no entender qué le pasaba a mi cuerpo, de sentir dolor donde otros veían solo “estética”. Fue frustración, fue cansancio… y mucha lucha silenciosa. Hasta que llegué a la Dra. Priscila.
Leer más
Ese encuentro marcó un antes y un después. Por primera vez me sentí escuchada, comprendida y acompañada de verdad. Entender que lo que me pasaba tenía nombre —lipedema— fue fuerte, pero también liberador. Porque cuando hay diagnóstico, hay camino. Hoy, a 4 meses de mi intervención, miro hacia atrás y me emociona todo lo recorrido. Decidir operarme no fue fácil, pero fue un acto profundo de amor propio. Mi vida cambió. Cambió mi cuerpo, sí… pero sobre todo cambió cómo lo habito. Hay más liviandad en mis pasos, menos dolor en mis días y mucha más paz en mi mirada frente al espejo. Este proceso me enseñó que merecemos sentirnos bien en nuestra propia piel, sin culpa y sin vergüenza. Si estás atravesando algo parecido, quiero que sepas que no estás sola. Escuchá tu cuerpo. Buscá respuestas. Y, sobre todo, no dejes de elegirte. ✨ Sanar también es animarse a cambiar. ✨ Amar el cuerpo propio también es cuidarlo. Gracias, Dra. Priscila, y equipo Cemelia por acompañarme en este renacer.